Tomaste de mi todo lo que te pertenecía,

T E    F U I S T E

y me dejaste sin nada para dar.

Te llevaste una parte de mi corazón,

arrancaste parte de mi piel,

y entre tus cosas se escondio y se fué mi alegría.

Que pena que solo sean mios tus recuerdos:

Recuerdos bellos y aromáticos como rosas,

pero peligrosamente hirientes como sus espinas.

Ni imaginas cuanto duelen:

“Duelen más que mis heridas”

“Duelen más  que el dolor”

Ten por seguro:

Que mi corazón, nunca más volverá a latir igual.

Mi piel, nunca más volverá a sentir igual.

Mis labios, nunca más querrán besar.

Que pena haber sido tan tuyo,

Que pena saber que tus recuerdos nunca te los llevarás.